Destructoras de discos duros para administraciones públicas y empresas de destrucción para terceros
Dos perfiles que destruyen volúmenes grandes de información que no les pertenece o que no puede salir de la casa.
Las administraciones públicas, ayuntamientos y organismos oficiales acumulan discos duros de servidores, equipos de puesto y grabadores de videovigilancia que contienen datos de ciudadanos. Destruirlos en las propias instalaciones evita sacar soportes con información sin tratar y deja la custodia en un solo paso: identificar el soporte, destruirlo y registrar la baja.

El segundo perfil son las empresas que destruyen información para terceros. Para ellas la destructora de discos duros es una herramienta de trabajo: necesitan ritmo, nivel H demostrable y trazabilidad de cada lote ante su cliente. A estos dos perfiles se suman hospitales, centros de datos y departamentos de informática con bajas periódicas. Un disco destruido en partículas de nivel H-4 o H-5 hace inviable la recuperación de datos, algo que el formateo no garantiza y que el borrado seguro no resuelve cuando el soporte está averiado.
