Cuándo elegir un archivador de poco fondo
Espacios pequeños, puestos de trabajo y zonas de paso.
Un archivador de poco fondo resuelve tres situaciones frecuentes: el despacho pequeño donde un archivador estándar invade el paso, el puesto de trabajo que necesita su propio archivo junto a la mesa y el pasillo o zona de recepción donde cada centímetro cuenta. Con 40 cm de fondo, la PFA se queda 22 cm por detrás de un archivador convencional.
A cambio, la carga es de 15 kg por cajón, pensada para documentación de trabajo y consulta personal más que para archivos centrales cargados de expedientes. Para ese otro uso tenemos series más robustas.