Archivadores de cajones para carpetas colgantes según el volumen de uso
No es lo mismo abrir un cajón dos veces al día que cuarenta.
En una asesoría, una notaría o un departamento de recursos humanos, los cajones se abren y se cierran decenas de veces al día llenos de expedientes. Ahí compensa una serie con 40 kg por cajón como BS Premium o PSF, porque las guías trabajan holgadas y el mueble dura años sin holguras. En un despacho con archivo de consulta ocasional, una Contract de 35 kg o una IPCC de 30 kg cumplen de sobra y ajustan el presupuesto.
Si el archivo va dentro del puesto de trabajo, junto a la mesa o en una oficina pequeña, el fondo pesa más que la carga. La serie PFA se queda en 40 cm de fondo y la Serie F en 47 cm, frente a los 62 cm habituales, lo que permite colocarlas donde un archivador convencional bloquearía el paso.