Por qué una silla con ruedas desgasta el suelo
El daño no llega de golpe. Se acumula en el mismo tramo de suelo durante miles de pequeños desplazamientos.
Quien trabaja sentado mueve la silla constantemente: se acerca a la mesa, retrocede para levantarse, gira hacia la cajonera o el teléfono. Cada uno de esos gestos concentra el peso del usuario en cinco ruedas que pisan siempre la misma zona. Sobre parquet, tarima o laminado eso se traduce en rayas en arco, zonas mates donde el barniz ha desaparecido y, con el tiempo, surcos visibles. El polvo y la arenilla que traen los zapatos empeoran el efecto, porque quedan atrapados entre la rueda y el suelo y actúan como un abrasivo.

Una alfombra protectora para silla de oficina corta ese proceso de raíz. El desgaste pasa a la lámina de PVC, que se sustituye cuando lo necesita, y el pavimento queda intacto. Frente al coste de acuchillar y barnizar un suelo de madera o de cambiar unas lamas de laminado, la alfombra es la forma más barata de proteger la inversión que ya hiciste en tu oficina o en tu home office.
