Armarios de madera o metálicos: cuándo conviene la melamina
Calidez, acabado a juego y configuración por módulos
La melamina gana cuando el armario forma parte del espacio de trabajo y no de un cuarto de archivo. Se elige en el mismo acabado que la mesa, aporta calidez y se configura en alturas que hacen de separador. Para archivos de uso intensivo o compartidos, los armarios metálicos siguen siendo la referencia.
Un armario blanco amplía visualmente despachos pequeños; los acabados acacia, roble o castaño aportan calidez a salas de reuniones y despachos de dirección.