¿Cuándo un armario blindado es suficiente y no hace falta ignífugo?
La robustez no siempre necesita certificación contra fuego
Si lo que guardas tiene copia o se puede volver a generar (material de oficina, stock, documentación no original, equipos), un armario blindado sin ignífugo ofrece la misma solidez constructiva que la gama ignífuga a un precio inferior. Es la opción habitual en oficinas, comercios y centros educativos que necesitan controlar el acceso sin necesitar certificación antifuego.

Para documentación original irrecuperable (escrituras, protocolos, expedientes únicos) o soportes digitales, conviene valorar en su lugar la gama armarios ignífugos.